martes, 1 de agosto de 2017

Seño, señito, señora.


Después de unas merecidas vacaciones y de ya no escribir en este lugar tan regularmente como lo hacía antes, regreso con mi usual estilo, tratando de lograr un equilibrio, si seguirán esas entradas echándole a un sistema, gobierno o corporaciones rateras, pero tratando de no perderme de lleno en sus tonterías, que igual como dicen todo lo mal que haces se te regresa.

Es cuestión de física, así que esta vez me enfocare en otros temas usuales en este blog, que son temas un poco triviales y el primer tema que es la aceptación al crecer, a madurar, aceptar que te digan señora.

Aceptar la transición de tus veinte y pico de años (ya rozando los 30s), a que tu rostro ya no se vea como hace unos ayeres, ya no sea el de una adolescente o jovencita de 20 años y ya llegué a verse simplemente como el rostro de tu edad.

Y tienes que aceptar que niños o señoras más grandes, te digan a ti señora, seño, señito jajja y tú no lo puedas creer porque te quedaste con una edad mental más joven (bueno yo) o simplemente porque no crees verte tan vieja y por qué sabes que el termino señora debe usarse solamente a las mujeres casadas.

Solo que en esta época ya no es así, ya si te vez vieja jajaj o más grande que un adolescente o niño, ya eres una señora, aparte que la edad delata, pero para una buena milenial o chavoruca es difícil aceptarlo.

Pero finalmente lo acepté, vi los beneficios y es que los niños o adolescentes te respetan más (bueno los que si les inculcaron valores) y francamente a uno le cambia la mentalidad, los años te caen encima y ya no vez las situaciones igual.
Vez patético aquellos adolescentes de ahora queriendo encajar en estereotipos deshumanizados o no te sientes identificado con su música actual como el reggeton (que es la música que le están dejando a nuestras generaciones), ya no te llama tanto la atención los antros y el alcohol como en un pasado cuando pensabas que la vida se trataba solo de eso, aparte que ya no se aguantan igual las resacas.

Y entiendes que el alcohol hace daño, ya no caes en la trampa de tratar de ligarte a hombres carita, más jóvenes o simplemente hombres que no esté dispuestos a dar lo mismo que tú en una relación, que no tengan tus mismos valores, es decir ya te da pereza perder el tiempo, empiezas a desechar toda esa basura que te dicen los medios, la programación televisiva, el cine… Ya lo hacías, pero lo haces el triple y les dejas la jungla a los otros.
No es tan malo tener el rostro de tu edad, es complicado un poco en la transición del vestir o de como maquillarte correctamente para no verte como una adolescente, para verte más formal o simplemente acorde a tu edad.

Y claro en seguir el prototipo del esclavo perfecto trabajador que se supone debes seguir (por suerte a un me sigo negando), de ahí en fuera verte de tus años es interesante (que hay que tratar de cuidarse para no verse a un más vieja, eso ya es tema para otra entrada), cuídense, ciao:D



Imágenes tomadas de la red.

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