viernes, 31 de enero de 2014

The Pierces


Rojo


Hola, nuevamente aquí esta vez con fotografías que nos tomamos mi amigo y yo en una plaza luego que nos encontráramos con el m&m rojo, a mi me encantan todo los chocolates, pero en si nos tomamos la foto porque era divertida la cara del rojo.


Les comparto las fotografías, que ahora les muestro porque estoy tratando de darle un giro diferente a mi blog, solo que no lo hago muy bien, empezando por mi estilo y por qué no siempre tengo ganas de posar, ni modo supongo que así se empieza, cuídense, ciao:D






Fotografías propiedad de Cecy Gutiérrez y Excéntrica Zona Alterna, todos los derechos reservados.

Fumada de locura: ¡Cruel!.


Hola, nuevamente aquí enojada, por mi situación, cuando uno no haya las respuestas a todo lo malo que pasa, decide desahogarse es así como decidí perderme en mi mente y crear una historia.

Como siempre hay mala ortografía, redacción pero me ayuda a canalizar todas esas respuestas que nunca podre contestar, sin más que agregar me despido, esperando que les agrade mi nueva fumada de locura. Cuídense, ciao:D



¡Cruel!
 Sofía visitaba a los ancianos en el asilo, disfrutaba de sus pláticas pues al igual que ellos se sentía muy sola… Todo era perfecto hasta que conoció a Davis, el nuevo integrante.

Davis era un anciano millonario que creía que podía comprarlo todo con el dinero, que creo gracias a ser una puta del sistema, tenía síndrome de niño mimado, inmaduro a pesar de su edad, tal era su ego que se sentía dios.

A lo largo de su vida y a un a su edad avanzada se dedico hacer investigaciones para poder controlar la mente humana, el hombre era tan miserable, tenia tanto y no tenía nada, que necesitaba fastidiar a otros para poder sentirse feliz.

A si decidió probar su invento e investigaciones en Sofía… Lo hizo después que Sofía fastidiada abandono el asilo, por ya no soportarlo.

Sofía decidió alejarse luego que Davis cada ida que iba se la pasara presumiendo sus bienes, sus amoríos, sus múltiples mujeres u hombres, su próxima boda con la novena u veinteava mujer, hablaba todo el tiempo de el mismo, que no le importaba callar a los otros ancianos.

Era un egocéntrico, soberbio y a la vez solo otro payaso del sistema, acostumbrado a querer llamar la atención a fuerza, no conocía la humildad, ni los valores, ni la dignidad de alejarte cuando todos te dicen: “Cállate, me caes mal”.

De momento Sofía sentía culpa por detestarlo tanto, pensaba dentro de ella que el hombre a la mejor estaba muy solo, que necesitaba a fuerza llamar la atención, fastidiar el momento para poder seguir siendo la estrella que un tiempo fue, a la mejor solo necesitaba un poco de comprensión luego de perder su fortuna.

Trato de darle una oportunidad escuchando todas sus superficiales charlas, teniendo paciencia cuando le gritaba a las enfermeras, insultaba a los otros ancianos, era hipócrita, déspota y burlón; sintiendo que debía ser tratado como un gato persa, siendo solo un patético humano.

Tuve tanta paciencia, hasta que un día sin querer descubrió que Davis estaba ahí por gusto, no porque lo necesitara, le quitaba un lugar a otro anciano solo para probar que se sentía estar en un asilo de escasos recursos.

La realidad es que nunca perdió su fortuna, el hombre solo estaba enfermo pues su vida llena de excesos, de sin sentido, llena de platicas vánales y materialismo lo habían hecho perder los estribos, el respeto hacia los otros… No tenía cura, su alter ego con síndrome de dios, que nadie controlo bajándolo de su deplorable nube, hizo una abominación que dedicaba su vida a investigar y fastidiar a otros humanos comunes, para poder divertirse, sentir eso que ya no sentía ni con mil mujeres.


Fue cuando Sofía, iba a dejarle un regalo a su cuarto, que descubrió como este hombre pelirrojo de edad adulta madura, se disfrazaba para aparentar, al parecer había conocido tantas partes del mundo que ahora sus pasatiempos era penetrar los lugares oscuros, para examinar a la gente y divertirse haciéndoles maldades y sacándolos de sus casillas.

Se mofaba de las personas que no le decían nada, se burlaba del hipócrita respeto que le tenían, en su recamara después de hacer sus maldades se soltaba riendo.

En el fondo Davis estaba totalmente loco y vacio.

Sofía después de descubrirlo decidió hablar con los jefes del asilo, les trajo todas las pruebas de la realidad del anciano, pero nadie la escucho, porque con su dinero de puta arrabalera lo arreglaba todo.

Decepcionada decidió abandonar el asilo, no sin antes decirle sus verdades al perverso de Davis…

Le arranco la barba y le dijo que las personas como el solo le ocasionaba lastima, por ser tan miserables que necesitaban dañar a otros, usarlos, examinarlos, para poder divertirse… Que su único consuela era que un día todo lo pagaría y todos verían su realidad cruda como ella la veía, después de dichas palabras se fue no sin antes gritarle… ¡Maldita reencarnación de Chucky!

Davis enojado se fue del asilo y regreso a su mansión, contacto a sus colegas investigadores de todo lo torcido y retomo la investigación perdida para controlar la mente humana, quería darle una lección a Sofía, pues no estaba acostumbrado a que no lo quisieran o le dijeran sus verdades en la cara.

Con su aparato perverso logro convertirse en un alucinación de Sofía, logro comunicarse con ella y nuevamente hizo lo de siempre hablar todo el tiempo de él… Sofía no podía hacer nada para pararlo, pues pensaba que se estaba volviendo loca, esquizofrénica, todo el tiempo estaba junto a ella como un buitre, queriendo a fuerza tener la atención de Sofía.

Se dedico a destruir la vida de ella a tal grado escalofriante que ya no podía salir de su casa, odiaba al mundo entero, a su humanidad maldita y en especial a esa cretina alucinación en forma de Davis, que se metía en su cabeza y de momentos se hacía tangible en su realidad para burlarse de ella… El psicópata de Davis se hizo adicto al aparato y no se daba cuenta que estaba asesinando a Sofía solo para poder sentir, estaba aburrido de su vida a pesar de sus amores, de su familia, de su dinero que decidió darle una lección a esta, de una manera aterradora, pensando el muy cretino que él era el bueno y solo era un asesino silencioso.

Probaba otro tipo de vida atreves de los ojos de Sofía, a través de su pensamiento logro descubrir a dios, otra realidad, algo que no comprendía, pues siempre fue un ingenuo ateo, conocedor y seguidor de todo lo que le imponía la sociedad de alta clase, tan perdida.

Sofía decidió controlar su estado psicológico visitando médicos, tomando medicamentos, pero este no se iba, entonces lo supo nada era mentira…

Aquel Davis fingía ser un mártir, seguir con su vida y todo su lado oscuro lo escondía a los otros nuevamente, fue cuando lo vio tangible que lo siguió y choco su automóvil que descubrió que todo era real.

Aquel maniaco, puta del sistema había llegado a los más altos mandos, de los más deplorable y torcido de las sociedades humanas, todo para poder sentir lo que ya no sentía… Se dedico a juntarse con sectas de ciencia sin ética que usaba a los humanos comunes sin tantos recursos como experimentos, como diversión para millonarios.

En el fondo Davis quería hacer que Sofía lo quisiera, pero nunca lo lograba… Un tiempo ella lo creyó, pero no era cierto el hombre solo controlaba su cabeza a su beneficio, la castigaba con sintomatología extraña para educarla y que siguiera hablándole, se hacía de momentos su salvador, todo era una diversión cruel de un enfermo psicótico, acostumbrado a que todos fueran su marioneta.

Era la maldad en vida, como tantos hombres sin alma que existen haya afuera, que no deberían respirar y necesitan ser asesinados por jugar a ser dios y ni siquiera rozarlo.

La ciencia sin ética, sin bondad se convertía en algo tan macabro, tan maldito que lo destruía todo hasta al que la utilizaba sin cautela… El descubrimiento sin querer afecto también al torcido de Davis, que se creía intocable, sin querer Sofía se convirtió en su oxigeno, ya no podía vivir sin ella, no porque la quisiera, en el fondo ella era un capricho al que quería domar y burlar.

Pero comenzó a buscarla cuando todo se salió de sus manos, ya no podía estar sin ella por que las mentes se habían vuelto una sola, estaban luchando por volver a la normalidad pero no podían regresarlas.

En el hospital Davis le confesó que les dijo a los científicos lo ocurrido, que estaban tratando de regresar todo a la normalidad, pero que parecía como si un tercero jugara con ellos, sin que ellos con todo su ingenio y ciencia pudieran controlarlo.

Entonces lo supo, era el verdadero dios, era el que lo estaba castigando…
 



En eso Sofía escolarizada saco un cuchillo y lo amenazo...
 

Estaba dispuesta a asesinarlo, con tal de terminar con su cruel situación, le grito… ¿Y porque me castiga a mí dios?, ¿Y tú por qué me usaste a mí, porque destruiste mi vida, que no tienes conciencia, que no la tuviste algún día, porque has hecho de mi algo que ya no puede moverse, vivir haya afuera?

Porque culpas a dios, de algo que tu no supiste controlar…

Davis se puso a llorar incontrolablemente, como un verdadero anciano decrepito, sin alma, sin sentimientos… Tan solo un patético humano, que había jugado como sus científicos a ser dios, sin tener todas las respuestas; manipulando algo que ya después no pudieron controlar, porque no eran el creador solo involución, humanidad perversa, fallida, maldita, escoria que debería ser eliminada.

Davis le prometió que descubriría la forma de volver a la normalidad todo el daño que había ocasionado en su mente y también en la suya…

Pero también le pidió que esa realidad que ella podía tocar, ese ser que ella podía mirar le pidiera piedad por el y por todo lo malo que  había ocasionado.



Luego aprendieron a vivir juntos a ignorarse sin asesinarse; hasta descubrir el antídoto, el regreso a la vida sin control, de un camino que ya estaba perdido.
FIN 


Historia propiedad de Cecy Gutiérrez y Excéntrica Zona Alterna, todos los derechos reservados.

Imágenes tomadas de la red.