Fumada de Locura: Bloqueo.

Con la mirada perdida, dejando pasar las horas, justo al lado de esa computadora… Queriendo encontrar la suficiente inspiración para escribir cualquier cosa, pero hay un bloqueo, un bloqueo que me ha fastidiado todo un año o más.

Como una mancha negra que ha enturbiado mi mente, pésima sintomatología para un escritor.

Y es que a veces parece no querer irse, logrando que componga historias que, si antes eran malas, ahora resulten ser peores… Tan solo otra burla a mi persona.

Logrando horribles discursos o quejas, que no complementan, ni detallan lo que es en verdad la narración de una historia.

La trama se acorta, se pierde entre humo negro… Se desgasta en malestar general, que no detallan el entorno, ni las personas, ni los giros por completo, ni dan sustancia o resolución a un final.

Y ahí me encuentro yo, nuevamente tensa, porque lo único que parecía resultar ser un alivio, también parece haberse ido.

Y entonces recuerdo el rostro, de aquel no bienvenido infiltrado en mi mente… Ese maldito corruptor del gusto, que se ha dedicado a fastidiar mi vida…

Y que quisiera que todo lo malo, que yo vivo y me ha hecho vivir algún día se le regresara…

Pero pareciera que el mundo está para enaltecer a esas pequeñas bestias infernales, si bonitos pero infernales.

No contenta, con mi problema, tengo que ver su cara de puta, cada cierto tiempo… El hombre insiste en meterse en los lugares que no lo llaman…

Y el mundo enloquece por su escoria… Muchos lo aman y darían su vida, porque ese extraño entrara en sus vidas o les susurrara una palabra…

Le otorgan demasiadas cualidades a un cabron humano.

Y la puta, se dedica a transformar siempre su miserable existencia, a una falsa, digna de honor y caridad a otros… Comportándose como un político en elecciones, aplicando sus mismas tácticas, con tal de seguir vendiendo su fama.

Y la gente cae con tan poco y mal teatro, que realmente resulta ser una carcajada…

El caso es que he tratado de deshacerme de ese maldito, pero siempre la televisión, internet, la radio o las redes sociales me lo restriegan…Y a veces, cuando ya no se asoma en esos lugares, sale un fanático de mierda a recordármelo.

Es cuando me pregunto a mí misma: ¿En serio, que hay de interesante con ese cabron?…

Además de ser otro concepto erróneo, de esos que la loca sociedad decidió imponer y enaltecer con el único fin de embrutecernos a un más.

Es cuando lo entiendo, la belleza, el estatus y el dinero están sobrevalorados.

Cualquier rostro bonito, lo dotan de cualidades… Cualidades que un tiempo yo creí verle, pero que un día entendí que solo eran una careta.

Ahí no se encontraba nada, más que una burda mentira, algo que no encajaba con lo que se decía y se actuaba, aparte de ser un afeminado.

Justo ahí paro mis pensamientos en seco, me corrijo, no puedo culpar de mis problemas a un extraño…

El responsable de corregir su vida es uno mismo, de arrancar todo ese bloqueo, que se ha apoderado de ella…

Y que lo ensucia cada día más… Los demás pueden hacer con su vida lo que quieran.

La inspiración se ha ido, la escritura ya no resulta ser lo que era antes, las palabras no salen se disuelven.

Y después de todo, talvez sea mejor, dejare de escribir historias malas, dejare de echarle a extraños, dejare de componer venganzas, fumadas con locura, sentencias en humo, conspiranoias, achaques y sentires de mi persona.

Y talvez, esa era la única finalidad de algún corruptor del gusto.

Mientras haya afuera un hombre en color rosa, resulta ser la musa puta de todos, saliendo de boca en boca y desfilando por todas partes; haciéndose el que no gusta de aquellos nichos superficiales y perturbando a quien le odia.

Ni hablar aquí los envidiosos no caben, lo peor es que la sintomatología si se analiza, no resulta ser envidia…

Tan solo un sexto sentido que me hace odiarlo, culparlo, una intuición que me dice que está manejando lo que no le incumbe… Una extraña obsesión por algo mundano y sin sentido, difícil de erradicar y que deseo con tantas fuerzas asesinar.

Otra triste realidad haya afuera, que aqueja el mundo y lo enajena.

Igual que el futbol…

Toc, toc, toc, toc…

Sin querer, he vuelto a caer en la misma mierda…

El bloqueo es producto de la cárcel de mi mente, de la molesta enfermedad.

Nadie es culpable...

Solo le he tomado demasiada importancia a un problema, que talvez nunca tendrá solución…

Y con el que supongo he de aprender a vivir, pero detesto…

Entonces lo comprendo, me ha envuelto en sus asquerosas garras, otra vez

No supere el bloqueo, ha vuelto a fastidiar otra maldita historia.


FIN


Historia creación de Cecy Gutiérrez, todos los derechos reservados.

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