Fumada de Locura: Indiferente.


Hola, nuevamente aquí, esta vez les comparto una historia sin ningún sentido, espero les agrade, cuídense, ciao:D


Indiferente.

Aquel hombre rubio y de ojos color miel me saluda, me sonríe, junto a él se encuentra su novia…

Y ella se echa en cólera, finge una sonrisa de cordialidad a mi persona, de hipocresía…

Sé que me detesta…

Cree que yo le quitare a su chico…

No entiendo su inseguridad, siendo una mujer hermosa…

Pero en vez de seguirle el juego al joven, le doy un estate quieto y lo evado, lo ignoro, no es que no me parezca atractivo, no es que no quisiera ser der ratos la mujer que tiene a su lado…

Es que se mucho más, de lo que él cree o desea conocer de mi…

Aparte que su comportamiento descarado lo delata.

Me quita el gusto…

Como me lo han quitado otros…

Y no es que esta Valeria, no los vea, no los sienta…

Es que los hombres estúpidos, ya no son mi gusto…

El perder el tiempo.

Ellos creen gustar de mí, pero la realidad es que es mejor estar lejos de mí.

Mi comportamiento extraño, no es tolerable para todos…

La locura, la apatía y el odio habitan mi mente…

Si he seguido parámetros, es para perder el tiempo, consumir las horas…

Veo a la mujer celosa que va con aquel joven guapo, que se me insinuó…

Los observo…

Ella es perfecta para el…

Ella es sociable, ella tiene una meta, un ideal… Ella se desvive por el…

A mí, aunque su belleza me deslumbrara un poco, no me importa…

Nunca congeniaríamos…

Mantengo un perfil bajo, tratando de no llamar más su atención…

Reluzco mi eterna apatía, para alejarlo y resulta…

Entonces dentro de mi digo… ¡Ahora comprendes hombre, que yo no soy de tu gusto!

No es necesario ofender, solo ser lo que siempre seré…

Para descubrir la verdad, para alejar aquellos hombres sin cerebro…

En realidad, el ama a su pareja, pero le da celos solo para alimentar más su ego, cubrir sus inseguridades…

Y cree que las mujeres de alrededor, están para adorarlo, al igual que su pareja, esa que no respeta…

Cree que todas deben observarle, ser sus títeres, entrar en su juego

¡Pobre hombre!

Se olvidó que algunas mujeres, preferimos no jugar…

Yo no destruiré una salida, un noviazgo o un matrimonio… Ese no es mi estilo.

No me engañare con cuentos de amor, que no existen…

Con amor a primera vista.

Yo no seré esa mujer que se desvive por su pareja, que le cocina o le limpia, que tiene a sus hijos, esos que solo atiende ella.

Que lo protege, lo cuida…

Yo nunca seré esa mujer…

A mi cualquier hombre, me resulta un fastidio, son tan hipócritas, ellos nunca escuchan solo fingen hacerlo.

Su finalidad en una relación de pareja siempre es muy banal…

Ellos dicen ayudarte y nunca mueven un maldito dedo por ti…

Y si lo hacen, siempre es esperando algo a cambio.

Se regalan méritos propios de tu persona, como si fueran sus logros, como si ellos te hubieran hecho.

Yo ya se lo que quiero y no está en un hombre…

Y ellos también lo saben, por eso cuando les he dado alguna oportunidad, siempre se alejan, siempre se rinden…

Descubren que, en mí, no se encuentra aquel tesoro, aquella damisela sumisa, a la cual podrán maltratar.

Descubren que detesto cuando no tienen nada interesante que contarme…

Que distingo cuando no tenemos nada en común y no va funcionar desde antes…

Que caigo en la pedantería o en sus mismas artimañas, para alejarlos.

Si alguna vez he caído, si he tropezado, es porque pase de largo aquellos aspectos que siempre he odiado en ellos y que supe que harían que nunca resultaría.

En esta Valeria, habita una niña inmadura, un marinero, un bicho raro…

A veces me gusta la madera azul otras veces las rosas rosas, pero ninguno me gusta por completo, ni a ninguna tolero.

No me gusta seguir parámetros, ni coleccionar éxitos de estúpidos.

Aborrezco a la gente que se guía por ellos, que se compara, que hace menos a otros por los mismo…

Y nunca me ha gustado perder el tiempo junto a personas que no lo merezcan por mucho tiempo…

Y pocos lo merecen en este mundo.

No es que me sienta más, es que me he cansado…

Es que yo lo veo, y ustedes no…

El amor no existe, ni otros conceptos errados, es otra falacia del sistema…

No voy a jugar a la casita con nadie, no voy a perder el tiempo a lado de una pareja que sea un hombre patán y que quiera dominarme, que me llene de halagos con insultos, típicos de su ser de bajo promedio mental.

Ni voy a escuchar los “Te amo” y “te quiero” falsos…

O los perdones baratos.

Así pienso en Haziel… Y digo… Ahórrate tus palabrerías, tus cartas o canciones de amor…

No vas a dominar mi mente…

No voy a jugar el juego.

No voy a llenar tu ideal.

La muñequita perfecta no está en mí y nunca estará…

A mí me gusta ser El grinch, Eso, Hulk o cualquier otro villano o antihéroe.

Me canse de esperar a mi príncipe azul, a mi dios en deplorables humanos sin valores.

Y escuchar a Eliazar, decir que vendría por mi…

Los años pasaron y el nunca vino…

Descubre que perdí gran parte de mi tiempo junto a un imbécil, y que la imbécil había sido yo…

Los milagros, las caídas a malditos, nunca fueron su obra, fueron juegos del destino, las leyes físicas cortando sus cabezas.

Y “El mentiroso”, queriéndose llevar el premio, engatusar mi cabeza.

Y cuando volvió a mentir, diciendo que esta vez sí iría por mí, ya era tarde, ya no me importaba…

Ya no concordaba con aquella mentalidad basura de pequeña, de querer ser rescatada por un troglodita.

Por un hombre inservible…

Las palabras ya no eran el reflejo de lo esencial y él, era algo grotesco que solo sabía escupirlas, pero nunca sentirlas, ni actuarlas.

Pequeño bufón, igual que otros.

Y, sin embargo, no era el culpable, era yo, por esperar algo valioso en un hombre, en un mundo mal diseñado.

Cuando no les nacía.

Por querer cambiar sus errores, los que nunca veían.

En realidad, ya no lo quería, ya no quería a ninguno…

Si pase tiempo a su lado, fue para aniquilar el tiempo…

Por costumbre, por cualquier cosa, menos amor.

Ya ni me gustaba verlos…

Ellos no tenían materia gris, cuando volvía a tropezar, a querer ver algún hombre que su belleza deslumbraba mis ojos o que, por descuido, mi mirada recaía en ellos.

Estos se llenaban de tanto ego, que me insultaban…

Se descubrían en un segundo, me quitaban el gusto y me daba infinita pereza.

¡Como mis ojos ver su patético ser!…

Miraba a la nada y ellos creían que los veía…

Entonces abrazaba a la novia, como queriendo hacerme ver que no se fijaría en mí.

Mientras yo pensaba, que bueno mono, que no te fijarías en alguien como yo, gracias por liberar a alguien que solo miraba a la nada.

Y reía por dentro… Y esta Valeria volteaba a otro lado, donde no existiera un horrible ser, que se sintiera aludido por miradas perdidas que no iban a ninguna parte.

Luego homo erectus molestando mi persona, para que los hiciera en mi mundo…

Los malos tratos no conquistan a nadie…

Los machos alfa, pelo en pecho, voz de espartano, creen que pueden andar por ahí, molestando mujeres, imponiéndose… No conquistan a nadie solo a las ingenuas, a las idiotas.

A sí que Haziel, deja de mandarme mensajes, para atolondrar mi mente, para dominarme… He entrado esta vez al juego, pero ya no pasara.

Quieres alejar a tu enemigo, engatusarlo con cursilería… No soy la enemiga, ni si quiera lo rozo, sus planes macabros de bobitos tragando mierda, no son de mi incumbencia.

¡Hay mejores formas, en las que perder el tiempo!…

Y si tu mente a un piensa que encontrara algo valioso en mí, entonces actúa, no solo mires… Actúa como hombre valiente.

Pero poco importa, porque igual no funcionara.

Y no es que yo sea de otro mundo, es que soy tan común, tan patética, que no deseo desperdiciar mi tiempo, con personas a un peores que yo.

Y al final, todo este contestar, reluce otra crisis de hastió, de locura, de ocio hablando a la nada.

La maldita madre de todos los males, otra vez presente.

Fin


Historia creación de Cecy Gutiérrez, todos los derechos reservados.

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