lunes, 21 de julio de 2014

SENTENCIAS DE HUMO: ¿POBREZA?

Hola, nuevamente aquí por fin, luego de que me robaran mi computadora, cámara, etc… Estaba muy enojada, pero que se le va hacer este mundo está podrido lleno de gente envidiosa y ratera o simples personas que les gusta hacer el mal a los que menos tienen.

Uno puede denunciarlos con la policía, pero igual tampoco hacen nada…



Es por eso que me he decidido a publicar una historia que ya había hecho antes, pero que debido a lo que me paso publicare a medias, pues ya vendrá completo para quien compre mi libro(si es que alguien lo compra).

Espero les agrade, como siempre perdura mi mala ortografía, redacción, etc, cuídense, ciao:D




¿POBREZA? 


La pobreza calaba mis noches, mi hambruna, mi sed de algo nuevo, lejos de esa casa de madera y cartón que dio calor en mi niñez… Lo único que mi madre y mi padre pudieron darme porque no aspiraron a nada. 

A pesar de todo, ellos me daban todo, con todas mis carencias, a su hijo no le falto nada…

Recibí educación, recibí valores, recibí amor y puedo decir que aun con toda esa pobreza tenía cobijas y fuego para entibiar las noches frías, porque ellos me lo daban…

Solo que algo paso en mi, algo malo pasó en mí… Y los odie, los deteste por no darme todo eso que veía en mis amigos, en la televisión, en las casas de los vecinos…

Crecí y para mi lamento herede su desgane, su no ser bueno en nada pero la ambición me azoto…

Algo que ellos nunca tuvieron y cambio mi vida… Yo pude tener un camino diferente porque ellos se partían el lomo para que yo su pequeño Andrés tuviera una gran educación y no fuera como ellos…

La educación la tenía y la deje…

Decidí irme por un camino fácil, me volví un malandro, un ratero…

Y le escupí a la vida mi destino, a ellos mi pobreza, a todos sus malditos bienes…

A todos les robe, lo peor es que no solo era ratero, era un canalla por qué no robaba a los ricos como un buen Robin Hood o un Zorro consiente de los problemas de mi gente.

No… Para mi ellos, todos lo que vivían en el modo en que mis padres me hicieron vivir era porque lo deseaban, por que no querían hacer nada, me sentía mártir siendo un hombre que olvido sus valores, sus enseñanzas, sus buenos días en el ayer…

Y asaltaba camiones de aquellos maquileros saliendo de su trabajo, asaltaba mujeres embarazadas y solteras, asaltaba estudiantes muertos de hambre.

A todo ser jodido que yo veía lo analizaba y lo asaltaba.

Disfrutaba hacerlo… Disfrutaba verlos lamentarse por perder su mísero dinero en unos segundos y lo hacía pensando que tal vez así ellos desearían más que vivir en su miseria, pero no cambiaban seguían con su modo de vida de pobreza extrema, trayendo mocosos al mundo como malditos conejos.

Y no les importaba si esos chicuelos pasaban hambre, si no cabían en la casa por ya ser tantos, si no estudiaba o seguían sus pasos.

No les importaba nada, ellos vivían en su burbuja de ignorancia, aceptando que los de clases altas les quitaran todo y les dictaran normas.

Yo no robaba a los ricos porque sabía me atraparían rápido por no ser tan poderoso... Y robaba a los más ingenuos, a los más pobres.

Me valía madre meterme a una casa de ancianos ponerles la fusca en la cabeza, y robarles todos sus bienes… Algunos casi morían de la impresión, otros querían hacer escándalo y los golpeaba.

Odiaba tanto a mi gente con su mediocridad de no querer ser algo mejor, de hundirse en sus problemas, de fingir que todo estaba bien y que no deseaban todas esas riquezas.

De dejarse controlar por la gente más idiota, venderse en las elecciones por unas televisiones o cualquier despensita mediocre… Los odiaba porque no se cuidaban y traían mocosos a lo pendejo.

No era robar solo por necesidad, por subsistir, no yo quería cambiarlos y si no los cambiaba al menos hacerlos sufrir.

- De pronto en una de esas muchas tardes robando, me halle con un hombre con un porte elegante, rubio de cabello en picos siguiéndome.

- En todas partes se atravesaba a lo lejos, comencé a pensar que alguien de la misma gente jodida a la que le robaba me había denunciado, pero eso era prácticamente imposible porque en mi barrio pasa todo y nadie hacia nada.

- Mi enojo hacia mi gente creció y comencé asaltar hasta niños que sus mamis cabronas, mandaban solos a la tienda, con edades de tres, cuatro o cinco años.

- Les quitaba sus centavos o sus caramelos, los apuntaba en la cabeza con mi pistola, haciéndolos llorar y correr.


Y llegaba a mi casa de clase media, lejos de mi barrio de pobreza, contaba mi dinero, los aparatos que robaba y no sentía nada…


Mis padres estarían avergonzados de mí, por suerte los asesine para que ni se quejaran… Harto de comer lo mismo, de escuchar sus lamentos de falta esto o aquello.


Totalmente drogado y enojado porque mis compañeros en la secundaria tenían más que yo, mientras ellos seguían en ese barrio miserable, con esa casa que solo tenía unas pequeñas modificaciones después de tanto tiempo.


-Me metieron al tribunal para menores cumplí mi condena y salí siendo un maestro en delincuencia, nada de esas cárceles es cierto…


-Los que estamos pudriéndonos, salimos completamente deshechos, el tribunal para menores lejos de corregir mi odio, lo enalteció… Y creció y me hice de amigos igual de torcidos que yo, para torturar a gente mediocre, llena de pobreza.



- Deje de asesinar, pero mi maldad creció y comencé hacerlo de nuevo… Los robos que cada vez eran mayores… Hicieron de mi un hombre nervioso y aun mas violento, el ver siempre a ese hombre a lo lejos de cada escape me tenían impotente.


- Comencé a robar autos, con toda mi bola de amigos delincuentes… Los autos que ahorraban gasolina y que los portaba alguien que había batallado para tenerlo; ese mismo auto era el que yo robaba.


- Y si se oponían los asesinaba y dejaba su cadáver sangriento en las avenidas, en las esquinas…


- Un día caminando rumbo a mi casa, me halle con un mocoso mugriento, desnudo y sin zapatos que su madre envió por un refresco fiado… Me encolerice, perdí los estribos, lo agarraba de sus cabellos y lo puse a mi altura mientras este lloraba, saque mi pistola y se la puse en la boca.


Le pedí su dinero, pero no me daba nada… ¡Yo sabía que no tenia!... Solo que no entendía como podía vivir así, caminar así y no sentir dolor… Como es que sonreía y jugaba con toda esa miseria sobre su familia, sobre el mismo, con toda su desnudez y su madre desobligada, con toda esa nariz mocosa y esa esos padre desinteresados.

- ¡Lo salvaría de la puta vida!… Justo cuando jalaría el gatillo… El hombre rubio de cabello en picos que siempre me le escapaba o veía a lo lejos observándome en cada escapada se me puso enfrente.

- Quede sorprendido, pensé nuevamente iría a la cárcel, otra vez.

- Deje la pistola y corrí como un demonio.

- Cansado llegue a un callejón creí perderlo, jadeando tomaba aire y ahí nuevamente apareció y me agarro del cuello, comenzó a estrangularme.

- No paraba de mírame con sus ojos azul –rojizo mientras me dejaba sin aire… Luego atolondrado me soltó y me dijo…. Sabes Andrés, yo no sé en qué me equivoque con ustedes, en serio lo analizo y lo analizo, pero mi grandeza no termina de comprenderlo.

Luego pienso pequeño como ustedes y ahí está la respuesta: Mi problema fue no aniquilarlos en su momento, mi problema fue dejarlos tanto tiempo con vida cuando yo sabia eran una invención de este creador loco, de ese científico totalmente fallida.

Lo que no entiendo es por qué tanto odio de tu parte, crees que le escupiste a tu destino y solo te escupiste a ti mismo…

Pudieras tener todo eso que tienes y no es nada con todo lo que tus padres te brindaban… Tenías todo aunque no fuera ostentoso, pero el niñito creía merecer todo eso que la tele y otros humanos idiotas le decía que debía tener…

Sabes me gustabas cuando no asesinabas y me hubiera encantado que todo eso por lo que se que cometes tus robos y tus crímenes se lo dijeras a cada uno en una clase, en una conferencia, en un libro pero tu hallabas justicia en tu maldad… En aplicarla, en el fondo hombrecito lo que te duele tanto no es tu gente, ni su miseria, si no tu pobreza mental, tu pobreza sentimental, tu envidia de no poderte sentir a gusto a un teniendo ya lo que tienes.


- ¡Mi gente no va cambiar y tú lo sabes!... ¿Entonces para que los robas?... Para que la violencia y esos nervios, ese miedo de vivir siempre temeroso por que en cualquier momento una bestia te hará pagar por tus pecados.
Y si querías adrenalina cobarde porque no les robaste a los ricos, a los poderosos, esos que hunden a tu gente y bien tú lo sabes.

- No era muy arriesgado para ti, mejor lamentarme por la escoria ajena y no ver la propia, mejor torturar al niño que tiene hambre y no tiene la culpa de lo que hagan sus padres.

- Mejor culpar a mis padres, callarles la boca por no ser todo lo que sacrificaron… Mejor idolatrar concreto, piedras brillosas y mil banalidades.

¡Andrés!... A ti no te importa lo que yo te estoy diciendo, porque no sientes…

Algo malo está pasando, por que mi creación ha dejado de sentir y créeme esta vez no soy yo el que la ha dañado.

El hombre me levanta del suelo, jala mi camisa… ¿Sabes cuál es tu destino ahora?, justo eso que estabas haciendo tan bien hasta que yo te pare…

-Ahora Andrés, quiero que me digas, ¿quién te mando a cometer todos estos crímenes?…

-¿Por qué no valoraste el calor y el amor que recibiste en tu familia, en tu casa?

- ¿Por qué deseabas tanto ser un hombre, un niño lleno de caprichos vacios?...

- Alguien los está manipulando, juegan con ustedes como si fueran ratones, es una guerra de poderes, de esos mismos niños a los que siempre les cumplieron todos sus caprichos.

- Basta tu no me entiendes y si lo entiendes no te importo… Es hora de que mueras a mano de tu misma pistola esa que ha acumulado dinero sucio, esa que le ha quitado al más inocente, al más carente de dinero todo por tu cobardía de no gritarle a tu gente el robo de los de arriba, o simplemente tu con toda tus artimañas robarles a los ambiciosos y poderosos.

- Nadie se atreve y por eso siguen en ese estado… Es lo mismo, el dinero existe pero el valor se lo han dado ustedes y han hecho lo imposible, lo más deplorable con tal de tenerlo, y no entienden que no hay nada, que el valor lo han puesto ustedes… “Es tan difícil de entender”.

Han servido a un sistema invisible, se han muerto de hambre porque quieren, han sido pisoteados por gente vacía, estúpida creyendo que ellos tienen un gran poder, el capital… Vamos hombres que si ustedes quisieran eso no existiría… Dinero, dinero y dinero…

El sexto poder invisible e inservible, que el hombre ha alimentado por su ignorancia, por su comodidad, por darle sentido a sus vidas y se la complican mas, cuando puede ser fácil…

Al diablo… El diablo es el dinero… Ahora contesta mi pregunta… ¿Quién te ha obligado hacer todo lo malo que has hecho humano?

- Contesto tartamudeando es el dinero, es el vacio, es un demonio…

- ¡No, eres tú!… 

- El hombre se convierte en un hombre lobo y con sus garras arranca mi rostro, destroza mi cuerpo… 

- Luego aúlla a la luna, mientras yo siento todo el dolor y lo escucho, mi palpitar ya no existe estoy muerto…

- Veo a mi alma hundirse en un infierno purpura, en una silla se encuentra aquel lobo, huesos de humanos, serpientes muertas debajo de su silla.

- Almas en pena, viviendo sus vidas una, otra y otra vez…

CONTINUARA.


Historia propiedad Cecy Gutiérrez y Excéntrica Zona Alterna..

Imágenes tomadas de la red.

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